domingo, 26 de septiembre de 2010

ERMITAS EN LA CUBETA DE MAYA Y EL VILLAR: EL HUMILLADERO DE ARRIBA



A la salida de Villar del Río dirección Santa Cruz de Yanguas, custodiando la encrucijada en la que se separa el camino tradicional hacia Bretún, se localiza un humilladero que llama la atención por su porte compacto, el Humilladero de Arriba.


Tiene la ermita planta rectangular y perfecta orientación oeste-este. La capilla es cuadrada con cabecera en el oeste y abierta al este, como el porche, lo que permitía a la gente que salía del pueblo ver de frente al Cristo que presidía el altar. Se sale su estructura de la norma moderna al tener la capilla rectangular (6'0x5'5m), estar cubierta por una cúpula sustentada en un entramado de nervios, acceso totalmente abierto mediante arco de medio punto y contrafuertes fijando las cuatro esquinas de la capilla. Tiene en la cabecera un altar coronado por hornacina que, como todos los humilladeros, estaría presidido por Cristo crucificado. En su fábrica se utiliza la piedra careada y sillares labrados en los nervios y arcos, todo ello revocado con estuco en el interior y enlucido con cal. El suelo también estuvo empedrado con cantos rodados.


El porche previo parece un añadido posterior para adaptarse al gusto moderno de tener un pórtico a la entrada. Su fábrica de piedra no se traba con la de la capilla. Como el interior de ésta, se estucó y enlució con cal. Este añadido puede ser de época moderna, en torno al XVIII, en cambio la capilla parece obra previa, quizás de origen medieval. A esta cronología remite un fragmento de cerámica a torneta localizado en el entorno... el resto de cerámicas son inexpresivas como referentes temporales, o en todo caso modernas, como las abundantes cerámicas vidriadas que hablan de trasiego humano en torno a esta encrucijada tradicional.


Además de la cúpula con nervios de piedra que fijaban grandes lajas, parece que se cubrió con teja, cubierta que desde los años ochenta estaba en un lamentable estado de ruina. Hace aproximadamente una década se frenó su deterioro y seguro derrumbe encementando la cubierta, obra que por suerte ha evitado su desplome pero que desluce y, de alguna manera, altera el equilibrio estético y artístico de una ermita que es grata referencia visual de todo transeúnte que desde la carretera de Arnedo a Soria se desvía por El Villar del Río a los bosques profundos de pueblos apartados, los del nacimiento del Baos.


Idoubeda oros etnografía 2010: Nuria MM., Cristina AP., Manuel CD., Enrique BC., Eduardo AP.
Para esta entrada: Nuria (dibujos autoCad), Manuel (análisis cerámicos), Eduardo (texto y fotos).