miércoles, 13 de enero de 2016

LA ERMITA DE SAN LORENZO (HUÉRTELES)



Cuando en alguna ocasión hemos pasado por Huérteles sin ninguna obligación o con un poquito de tiempo siempre se nos ha pasado por la cabeza acercarnos a su cementerio. ¿El motivo?,  volver a recrearnos en la sencilla arquitectura de su capilla, el encanto de un románico rural y serrano, siempre desapercibido y en cierto modo olvidado.
 
Para llegar al cementerio hay que salir de Huérteles dirección a la Villa, San Pedro Manrique, y una vez recorridos no más de 200 metros desviarse a la izquierda por una pista de tierra por la que ascenderemos unos 100 metros hasta alcanzar el rellano en el que se encuentra.
 
El cierre norte del cementerio está ocupado íntegramente por lo que queda de esta ermita, para algunos antigua iglesia en los orígenes del Huérteles medieval; hoy sólo alcanza a cumplir la humilde función de capilla semiabandonada del  camposanto local.

Tuvo el edificio planta rectangular de canónica cabecera en oriente y acceso en el sur, hoy desaparecido. La estructura mejor conservada se localiza en el este donde se ubica el ábside de cabecera semicircular, con toscos canecillos sin desbastar soportando el vuelo del alero. La cubierta, de bóveda de horno, está protegida al exterior con una capa de moderno cemento.  El ábside tuvo dos vanos abocinados, uno a oriente y otro en el sur. Bajo este último se esconde una pequeña hornacina. El acceso al presbiterio que representa el espacio anterior se hace bajo un arco apuntado soportado por pilastras de impostas sin desbastar. Al interior, cubriendo la superficie de piedra de las paredes, se conserva en algunos sectores un revoque de barro a modo de enlucido.

A poniente el muro de cierre del oratorio tiene 1'5 m de grosor lo que apunta a la existencia de la habitual espadaña sobre este muro, hoy desaparecida. Por los restos conservados es evidente que todo el edificio se levantó con piedra todo lo más toscamente escuadrada excepto la puerta principal, de cara al sur, probablemente la que se conserva hoy desplazada unos metros de su localización original al reutilizarse como puerta del cementerio. El marco de esta puerta se realizó con dovelas labradas conformando un arco de medio punto. Estos restos orientales remiten a una estructura románica, plenomedieval.

Conserva la iglesia local dos imágenes de San Lorenzo, ambas pinturas. Una es un cuadro situado bajo el coro en el que se ve al mártir hispanorromano Laurentius (permítaseme el latinajo original) con una parrilla en la mano. La segunda forma parte del retablo y en ella aparece ya sobre la parrilla. El retablo, y por tanto esta segunda pintura, es obra del maestro Mateo Ruiz y fue realizado a principios del siglo XVII.

Fue San Lorenzo martirizado en Roma en tiempos del emperador Valeriano, dice la tradición que sobre una parrilla, un 10 de agosto de mediados del siglo III, día que se celebra su festividad. Nacido en la provincia tarraconense, ocupó algunos cargos administrativos en la capital del Imperio  junto a los papas, de ahí que sea el protector de los escribientes y, sobre todo, patrono de los bibliotecarios. Por la fecha de su festividad en el santoral la tradición cristiana ha dado su nombre a la lluvia de estrellas fugaces que salpican los cielos despejados de las noches de agosto entre el 10 y el 13, las lágrimas de San Lorenzo, en la tradición clásica las Perseidas, las flechas que Perseo lanza desde su constelación.
 
Idoubeda oros 2016 etnografía: Maricruz GC, Manuel CD, Eduardo AP.
Para esta entrada: Eva GV (dibujos autocad), Eduardo (texto y fotos).

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