Según consta en archivos provinciales fue la actual ermita de San Sebastián la antigua iglesia del despoblado medieval de La Canal, y La Canal un barrio de la Villa cuya iglesia, hoy ermita, está situada a unos 300m a la salida de Yanguas dirección a Diustes. En el entorno nada hay que sugiera la existencia de un viejo pueblo, ni siquiera restos de cerámicas u otros materiales que confirmen sobre el terreno lo que las fuentes afirman. Sí que tienen fundamentos góticos algunos elementos de su estructura, aunque remozados con reformas y rehabilitaciones modernas y contemporáneas.

Se encuentra la ermita en la margen derecha de un arroyo con categoría de río, el Masas, próxima al lecho aunque elevada, separada del mismo por huertas en desuso. El camino tradicional a Diustes, actual carretera, corre en paralelo a la ermita por el sur, afrontando los
viajeros que salen de Yanguas el porche de acceso, que da al este. Delante del mismo un enorme chopo, sin duda árbol singular por sus dimensiones, sirve de referencia visual desde la villa.
viajeros que salen de Yanguas el porche de acceso, que da al este. Delante del mismo un enorme chopo, sin duda árbol singular por sus dimensiones, sirve de referencia visual desde la villa.
Es la ermita de una sola nave con cabecera en el oeste y acceso al este. Se estructura en capilla y pórtico, ambos de fábrica diferenciada, lo que apunta a que su construcción no es contemporánea. El conjunto tiene cubierta a cuatro aguas, en el porche soportada por una cúpula de cuatro nervios reforzados en las esquinas orientales por sendos contrafuertes; el estucado interior de la capilla impide saber las características interiores de su cubierta. En la pared sur se abrieron cuatro vanos, tres en la capilla, dos de los cuales están cegados, el cuarto, abocinado, en el pórtico. El suelo del pórtico y el anteporche están empedrados, en la capilla hay colocada tarima y ladrillo tradicional.
Tiene la capilla el presbiterio sobreelevado y separado del sector de fieles por sendas columnas laterales. En la cabecera un altar en madera policromada y sobre él una tabla, también policromada, con remate superior semicircular a modo de hornacina. Hasta hace unos meses flanqueaban la tabla dos tallas, Santa Lucía y San Antón (San Blas según otras fuentes). Dos altares menores se sitúan en el centro de las paredes laterales: en la norte con retablo preparado para un Cristo yacente en ataúd de cristal y otro en la sur ahora para una imagen femenina.
Además de todos estos elementos propios de la ermita, también se guardan en ella los tres pasos que en Semana Santa se sacan en procesión: un Cristo humillado, cargando con la cruz rodilla en tierra, un Cristo crucificado y una Dolorosa. Resulta curioso pensar que a pesar de conocerse nada menos que siete imágenes para la ermita ninguna sea la de su advocación, San Sebastián. Según nos decía Felipe, memoria viva de todas las tradiciones de la Villa, ni hay ni se recuerda que haya habido imagen
suya en el lugar. Singular es otro elemento conservado en su interior: un carro fúnebre preparado para ser tirado por dos caballos. Según oí decir, hace unos años iba a ser vendido en subasta, pero un vecino igualó la oferta y dispuso que se quedase en la ermita de San Sebastián.
suya en el lugar. Singular es otro elemento conservado en su interior: un carro fúnebre preparado para ser tirado por dos caballos. Según oí decir, hace unos años iba a ser vendido en subasta, pero un vecino igualó la oferta y dispuso que se quedase en la ermita de San Sebastián.
Es la de San Sebastián una ermita diferente, como la de San Benito (Villar de Maya), Santa Cristina (Bretún) o el Humilladero de Arriba (Villar del Río) tiene trazas de construcción medieval muy alejada de la normativa propia de los siglos XVII-XVIII que tanto prolifera en tierras del Cidacos soriano. Ciertos elementos arquitectónicos del pórtico apuntan a una cronología bajomedieval, otros como el alero de la capilla, con el habitual juego de ladrillo y teja tradicional a época moderna, no faltan los contemporáneos como el altar de piedra de cara a los fieles, hijo de las reformas del Concilio Vaticano II de 1963.
Idoubeda oros 2010 etnografía: Nuria MM., Cristina AP., Manuel CD., Enrique BC., Eduardo AP.
Para esta entrada: Carlos Valdecantos y Felipe Palacios (documentación), Nuria (dibujos autoCAD), Eduardo (texto y fotos)
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paredes laterales. Singular es el empedrado, donde además 
La ermita de San Roque está hoy perfectamente conservada y cuidada. Gracias al trabajo de los hijos de La Mata hace unos años se adecentó en su totalidad haciendo nueva la cabecera (altar y hornacina), además de la doble puerta gemela, por suerte respetando el gusto tradicional propio de estos lugares sagrados.



La cubierta se soporta con vigas de madera y tablizo, es a cuatro aguas con el frente sur más largo y rebajado para cubrir el porche. El alero se realizó con el habitual juego de teja y ladrillo. Tiene la cabecera en el norte con el altar coronado por una 



La prospección de dicho espacio en busca de estructuras o derrumbes que orientasen sobre el emplazamiento exacto de la ermita fue en la práctica infructuosa pues nada definitivo se apreció. 










Estaba el trenzado de la cinta en Santa Cruz muy relacionado con los paloteos, eran los mismos mozos y mozas los que danzaban y ambos estaban vinculados directamente con la festividad de la Virgen de las Escobillas, el 8 de septiembre. Los paloteos parece que se bailaban en más ocasiones, a criterio de los mozos y solicitudes del ayuntamiento, los vecinos, etc., sin embargo la cinta era un baile más 'oficial', solo se trenzaba el día de la festividad de la Virgen de las Escobillas y no todos los años, nos cuenta Félix Jiménez.



Una observación un poco más atenta indica que tuvo planta rectangular con perfecta orientación norte-sur. La fábrica del muro es de sillarejo trabado con un potente mortero de cal. Este hecho más la apariencia de que se estructuró en una sola nave apunta a que estamos ante un edificio 


