La solana situada inmediata por el sur al pueblo de Taniñe esconde entre pinos, bancales aterrazados y eriales, un jugoso patrimonio que suele pasar desapercibido, ruinas la mayoría y algunas ya sólo un recuerdo de pasados más o menos remotos. A poniente, al otro lado de la vaguada que baja del Ayedo, Los Casalones, dicen los informes de la Junta que caserío bajomedieval. Al sur la diminuta ermita de la Virgen de las Angustias, moderna. Al este el soberbio castillo celtibérico de El Castellar... Entre estas tres reliquias del pasado celtibérico, medieval y moderno, y con el pueblo de Taniñe a su espalda cubriendo el norte se localizan los restos de un nuevo edificio religioso tradicional, la ermita de San José.
Sus ruinas se reconocen fácilmente. Desde el cruce de la carretera que asciende a Taniñe veremos los restos de sus muros, todavía elevados, entre el pasto y los bancales de piedra, paredes que se interponen entre nosotros y el pueblo.
El edificio tuvo planta rectangular (12'00 x 6'70 m) con cabecera en el noroeste y acceso por el sudeste. La entrada está muy deteriorada y desmantelada, casi hasta los cimientos, aún así se atisba su división en dos espacios, la capilla interior precedida por un porche de acceso parece que abierto. La fábrica del edificio es de piedra trabada con barro; de la cubierta nada sabemos, nada queda, salvo la certeza de que estuvo cubierta por la abundante teja que aparece en el entorno.
Junto a la ermita pasa un camino que baja de Taniñe, deja atrás San José y en poco más de cien metros alcanza el otro lado de la vaguada entrando en Los Casalones. No sería extraña una relación en el pasado de San José con este despoblado. En cualquier caso los datos de su estructura y fábrica no pueden llevarse más allá de la Edad Moderna.
Hace algo más de un siglo parece que la estructura aún estaba en pie: Blasco, en su Nomenclátor de la provincia de Soria publicado a principios del siglo pasado, apunta que la imagen de San José estaba ya en la parroquia pues el edificio se utilizaba en menesteres ajenos a los propios de ermita.
Idoubeda oros 2016 etnografía: Maricruz GC, Manuel CD, Eduardo AP.
Para esta entrada: Eva GV (dibujos autocad), Eduardo (texto y fotos).
© idoubeda 2016

