Nos decía Amador, alcalde de Valtajeros, que es Torretarrancho (con ch) y también La Torre como se conoce en el pueblo al despoblado de su ayuntamiento que en muchos escritos aparece con cl, Torretarranclo. Desde nuestra posición de estudiosos de la Historia, especialmente la Protohistoria serrana, está meridianamente claro que la raíz del topónimo remite a El Castellar, El Castillo de don Blas Taracena, enorme bastión de tiempos celtibéricos situado al noroeste de las ruinas de Torretarrancho. La torre celtibérica, emplazada en un repunte de ladera, se proyectó en muralla hacia el este, ladera abajo, hasta crear un recinto que cerró todo el poblado protohistórico. Arruinado el castillo celtibérico y su muralla, en tiempos romanos el poblado siguió vivo, ajeno ya a preocupaciones defensivas, ocupando las casas el sector sudeste, de cara al rellano cerealista. Es ese mismo lugar, climáticamente el más apacible y acogedor, en el que se levantarán las viviendas de Torretarrancho, adosadas buena parte de ellas a lo que hoy es un enorme talud que, en realidad, son las ruinas de la antiquísima muralla celtibérica.
Bastión celtibérico, poblado amurallado, acogedor vicus en tiempos romanos... todas estas notables raíces históricas no alcanzan a tener correspondencia con el modestísimo poblado medieval y moderno. Reflejo de esa humildad de los últimos tiempos es su iglesia, la iglesia de Torretarrancho, que en características y dimensiones (un máximo de 12'95 x 9'20 metros en planta) es superada por muchas ermitas de Tierras Altas.

Encontraremos las ruinas de la iglesia en el límite sur del pueblo. Se estructura en tres cuerpos, la nave central rectangular de orientación este-oeste con cabecera a oriente, una sacristía adosada en este lado y un porche de acceso que protege la entrada en el sudoeste. La pared oeste de la nave central se remató en una pequeña espadaña con vano para una única y pequeña campana. Su cubierta, aparentemente de teja soportada por vigas de madera, tuvo caída a tres aguas, como la sacristía, y el porche a dos. En algunos puntos se ve el vuelo del alero decorado con el habitual juego de teja, en otros sobresalen las vigas de madera. La nave tuvo una ventana abocinada que iluminaba el presbiterio desde el sur y otra hubo en el mismo lado de la sacristía. En la base de la pared este de la sacristía, por el exterior, se aprecia cómo se asienta firme sobre una especie de pedestal o bajo zócalo.
| Hornacina sobre el altar |
Un pequeño campanil, colocado hoy al sur de la torre de la iglesia-fortaleza de Valtajeros, estuvo en la espadaña de Torretarrancho hasta el despoblamiento del pueblo, a finales de los años 60. Recuerdo de esos años es la inscripción tallada en el soporte de madera, AÑO 1964. Parece ser que el campanil, muy viajero, antes lo había sido de la desaparecida ermita de San Miguel. También se conserva en la iglesia de Valtajeros un retablo con la imagen de una virgen, la Virgen de El Castellar. No hay que ser muy perspicaz para asociar nombres, vírgenes, lugares e, incluso, podemos dejarnos llevar, un poco, por la imaginación con una pregunta... ¿es casualidad con estos datos que la iglesia de Valtajeros sea una iglesia-fortaleza, un castillo?
Idoubeda oros 2013 etnografía: Maricruz GC, Estefanía TM, Manuel CD, Eduardo AP.
Para esta entrada: Eduardo (texto e imágenes)
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