lunes, 17 de marzo de 2025

OBJETIVO ESCOBILLAS. CAMPAÑA 2024

 En el antiguo Santuario de la Virgen de Escobillas el sueño ya no es un sueño, a lo largo de 2024 la realidad del pasado ha ido asomando con un primer gran paso... 

Con permiso para el seguimiento arqueológico desde principio de la primavera, avanzada ésta comenzamos las actuaciones de desbroce y limpieza del entorno del Santuario: la cascada, el humedal/manantial, el camino ascendente del barranco del Palancar y lo que se atisbaba de la estructura. En la primera mitad del verano, ya con la aportación (+curiosidad, +interés, +ilusión, +trabajo) del voluntariado local y comarcal, se clarificó y delimitó la estructura del edificio, principal objetivo arqueológico de la campaña. Mención especial merecen la young people, la no tan joven gente (discreta y muy efectiva) y nuestro gran senior, Claudio. Finalmente, en otoño, en previsión de la propuesta de intervención para el presente 2025, realizamos un pequeño sondeo en el interior de la cabecera para atisbar qué nos podríamos encontrar en ella.

El avance principal de la campaña 2024 ha sido la delimitación de la estructura que conformó el Santuario. Lo que hemos sacado a la luz son los muros perimetrales de un edificio de 22 m de longitud por 8 m de ancho. Es de canónica orientación cristiana: oeste-este, con cabecera en el este. Del empaque de su estructura son prueba los 6 contrafuertes que dispuso, uno en cada esquina, más uno en cada lado largo hacia la mitad de su longitud.

Estos dos contrafuertes centrales están ligeramente desplazados al este, y parecen ser un punto de inflexión en el edificio, o al menos eso se podría deducir de la potencia de sus muros. Hacia el este, la cabecera del edificio religioso, tienen un metro de potencia, en cambio hacia poniente, el frente exterior del muro se retranquea 15 cm, siendo de 0,75 m el grosor atestiguado en el muro oeste.



Los muros son de mampostería, siendo el material base bloques de piedra pizarrosa gris, muy quebradiza y de fácil laminado, aunque compartiendo alzado con areniscas cementadas y cantos de río. Es característico en todos los derrumbes un mortero hecho con arena amarillenta. Con este tipo de mortero se asentaron las piedras de los muros y también se enlucieron con él las paredes, tanto las interiores como el interior del edificio.

En el alzado de la cabecera (muro este) parece que hubo un elemento estructural. Estuvo realizado con el ladrillo tradicional de módulo fino. Cada ladrillo estuvo trabado con los demás por una gruesa capa de mortero de cal, muy blanca, bien diferente del mortero amarillento que recubría las paredes. Pudo tratarse de un vano o quizás también una hornacina.

 

Más difícil explicación tiene, a día de hoy, otro elemento de la estructura del edificio que forma parte de la pared sur: a un par de metros del contrafuerte central sur se proyecta paralelo otro muro algo más de un metro. Una incógnita que, cuando se afronte la limpieza y desescombro de este frente principal, confiamos en desvelar.

El muro que sí confiamos en documentar y explicar su función es el que ha aparecido en el sondeo de la cabecera. A 1,1 m de su frente interior aparece un paramento que ha de relacionarse con el altar o una gran repisa que iba de lado a lado adosada a la cabecera del presbiterio. 

Pero esto último es ya Objetivo Escobillas 2025 en el que, con vuestro apoyo, pronto confiamos afrontar y avanzar, o lo que es lo mismo, descubrir y disfrutar.

 


Para los más atrevidos, curiosos y/o soñadores, más Objetivo Escobillas:

http://www.idoubeda.com/2010/02/ermitas-en-el-baos-la-virgen-de-las.html

https://idubeda.wordpress.com/2015/01/30/ermitas-en-el-baos/

http://www.idoubeda.com/2023/12/objetivo-escobillas-el-santuario-de-la.html

 Idoubeda oros 2025


Idoubeda oros 2024-2025 Escobillas: Eduardo AP, Noemí RR, Antonio LC, Asociación de Amigos de Santa Cruz de Yanguas (cabezas rectoras para Escobillas: Toño, Mamen y Santi) y las creadoras en redes (Paula y María) 

Para esta entrada Eduardo (texto y fotos), Antonio (telegrametría)

miércoles, 27 de diciembre de 2023

OBJETIVO ESCOBILLAS (El Santuario de la Virgen de las Escobillas)



En Santa Cruz de Yanguas nos estamos planteando emprender un sueño...

Parece que al menos desde la Baja Edad Media hay evidencias de vida en lo que fue el Santuario de la Virgen de las Escobillas, patrona local. Este edificio religioso, algo más que una ermita por su categoría de santuario, tuvo abundantes posesiones, siendo un elemento de poder local y comarcal hasta las desamortizaciones del siglo XIX. Hasta esas fechas se pugnaba (y pagaba) por conseguir el cargo de santero, pues suponía gestionar dichas posesiones, con el beneficio económico que conllevaba. No en vano periódicamente un representante eclesiástico, un visitador, venía al santuario a supervisar las cuentas.


Las citadas desamortizaciones arruinaron la dinámica económica y vital de la ermita, que perdió el cargo de santero al no querer ser asumido por nadie, y prácticamente estar abandonada y en ruina desde hace más de un siglo. Los más mayores solo llegan a recordar cierta altura de las paredes a cielo abierto y alguna peana en la cabecera. La ruina fue ya total hace más de medio siglo como consecuencia del trazado de la pista forestal que entra en el monte y la atraviesa, aprovechándose su piedra en la construcción de la pista. Hace algo más de una década, la rehabilitación de dicha pista incidió en la destrucción de lo que quedaba.

Poco es lo que parece que pueda quedar hoy de su planta, que se atisba rectangular de canónica orientación este-oeste, de la sacristía que parece que se le adosaba, de la casa del santero, del puente que salvaba el barranco del Palancar, con cascada de agua incluida y manantial de aceite convertido en agua por impiedad mercantilista del santero (o eso dice la tradición). Es más, por no quedar ya no se ve agua en el manantial, ni tampoco salta por la cascada, pérdida que habría que atribuir a la cada vez más escasa lluvia y nieve que nutre los manantiales y barrancos de nuestro monte.


Aún así, no queremos que un símbolo local (Santa Cruz) y comarcal (Comunidad de Villa y Tierra de Yanguas) se quede en el más absoluto olvido. La receptividad por parte de los que escriben ya el presente y van a escribir el futuro (nuestros jóvenes) para intentar documentar y conservar este patrimonio va a ser clave en nuestro "objetivo Escobillas", que confiamos salga adelante en unos pocos años.


Para los más atrevidos, curiosos y/o soñadores, más Objetivo Escobillas:
http://www.idoubeda.com/2010/02/ermitas-en-el-baos-la-virgen-de-las.html
https://idubeda.wordpress.com/2015/01/30/ermitas-en-el-baos/





Idoubeda oros 2023 etnografía: Eduardo AP
Para esta entrada Eduardo (texto y fotos)

sábado, 5 de marzo de 2022

EL HUMILLADERO DE ABAJO (II) (VILLAR DEL RÍO)


Hace unos años describíamos las ruinas y el contexto del Humilladero de Abajo, una ermita de características y cronología modernas de la que eran visibles las paredes de su pequeño recinto, estructurado en capilla y porche de acceso. De su tejado sólo quedaban indicios de que tuvo caída a cuatro aguas y fragmentos de teja esparcidos por el entorno. Este conjunto de restos se escondían entre un marasmo de zarzas y maleza en el borde mismo del arcén de la carretera de Soria a Calahorra, a poco más de cien metros de los últimos edificios de Villar del Río. Unos restos, en definitiva, abandonados y, en cierto modo, olvidados.

Humilladero de Abajo escondido en el arcén. Marzo de 2010
El Humilladero escondido en la maleza (año 2009)

A principios del pasado año 2021 vimos cómo se había limpiado el entorno y habían comenzado obras de rehabilitación de su estructura. Un año después, este pequeño humilladero ha recuperado visibilidad y cierta sensación nostálgica de lo que fue, refugio y descanso junto al camino, a la entrada del pueblo, que recordaba al transeúnte que en el Villar vivía gente de bien y temerosa de Dios, un Dios al que se debía encomendar y humillarse (es decir, persignarse al pasar delante de la ermita), antes de entrar al pueblo, de ahí su nombre: Humilladero.


El hecho de localizarse junto a una carretera, con los progresivos ensanchamientos de la calzada para facilitar el tránsito de los vehículos, ha hecho que, ya cuando la conocimos hace más de una década, el arcén se hubiese comido parte del porche de acceso, solo quedaban de él los repuntes salientes de las paredes laterales que lo acogían. Era obvio que recuperar la planta original, porche incluido, era imposible; ha sido sustituido por una amplia visera, proyección del tejado, que protege la puerta; también se ha sustituido el viejo acceso geminado por una entrada de vano único coronada por un arco de medio punto. 

La planta de la capilla se ha mantenido intacta, con la hornacina para la imagen que presidía el humilladero en el norte, probablemente la de Cristo, hornacina de la que se ha enlucido el fondo con una mano de cal. Solo se ha alterado el acceso meridional, sustituida la tradicional doble puerta por una única. La reconstrucción de la cubierta muestra un sencillo pero elegante interior de madera con caída exterior a dos aguas que se proyecta hacia el sur en un amplísimo (por saliente) alero, que resguarda la  entrada.

El Humilladero escondido, sector norte (año 2009)

La maleza del entorno inmediato también se ha limpiado y se ha consolidado parte del muro tradicional que separaba el camino del parcelario, muro que por el este llega hasta cerca del puente que salva el Ostaza; para bajar se han habilitando unos básicos y eficaces escalones para alcanzar la base del arcén. Por el oeste la limpieza deja visible la parcela, hoy de cereal, situada allende el muro, una parcela a la que llegan los restos cerámicos celtibéricos de Las Gimenas, núcleo urbano de época celtibérica tardía y romana altoimperial, que se proyectan por la margen izquierda de El Vallejo. En definitiva, una recuperación más de nuestro patrimonio etnográfico, en este caso adaptado y condicionado  por las circunstancias que exigía el compartir frente con la carretera.

 

Idoubeda oros 2022 etnografía: Maricruz GC, Eduardo AP.

Para esta entrada: Eduardo (texto y fotos). 

© idoubeda 2022


martes, 11 de enero de 2022

SANTO TOMÁS (SAN PEDRO MANRIQUE)


Cuando se habla del orden religioso-administrativo de San Pedro Manrique durante el Antiguo Régimen suele repetirse que se organizaba en cuatro parroquias, Santa María, San Miguel, San Juan y San Martín, que a su vez se repartían las ermitas y las parroquias de las aldeas de su Comunidad de Villa y Tierra. Estas cuatro parroquias aparecen como iglesias a finales del siglo XVIII en Miguel A. Martínez, y como tales sobrevivirán hasta entrado el siglo XIX.


Hace un lustro (2016)  C. Munilla publicó un trabajo sobre San Pedro Manrique y su tierra; en él aparece la mención, a finales del siglo XV, de una quinta iglesia o parroquia, la de Santo Tomás, obviamente desaparecida hasta del recuerdo en el XVIII. Remitiendo a notas de Saturio Barrero, Munilla habla del culto en esta iglesia a su titular, Santo Tomás Apóstol y a Santa Catalina.

Nos decía Antonio Arroyo, amigo además de párroco, que ninguna imagen de Santo Tomás se conserva en la actual parroquia, ni dato o referencia alguna a propósito del culto a este apóstol. Sí que queda un topónimo que puede orientar sobre dónde pudo estar su emplazamiento (gracias Dolores): "las huertas de Santo Tomás", un lugar éste en el que según consta en la documentación municipal existió un antiguo cementerio (en este caso, gracias Tito). No son datos definitivos, ni mucho menos, pero sí lo suficientemente válidos como para plantear la hipótesis de que pudo localizarse en este entorno la antigua iglesia de Santo Tomás.

El lugar, confluencia del arroyo del Regajo con el Linares, es espacio suburbano de San Pedro, tiene muy cercana la actual depuradora y está rodeado por naves-granja. Más inmediato es un bonito camino o calleja que recorre el sureste, limitado al sur por una alta pared de piedra que aterraza la parcela superior. Inmediato al camino por el norte está el solar del viejo cementerio y en el entorno hemos de imaginar que hubo algo más que el hoy espacio vacío si estuvo aquí la antigua iglesia. El terreno conforma un triángulo dividido por un murete en el que se oxidan lo que en su día fueron aperos agrícolas, ladrillos y maderos de viejas estructuras domésticas.  En definitiva, nada que recuerde a esta ancestral parroquia perdida en el tiempo pero viva en las notas de Saturio Barrero.


Idoubeda oros 2022 etnografía: Maricruz GC, Eduardo AP.

Para esta entrada: Eduardo (texto y fotos).

 

© idoubeda 2022






miércoles, 8 de diciembre de 2021

LA SOLEDAD (CARRASCOSA DE LA SIERRA)

 

Hace justo una década que estábamos finalizando el inventario de las ermitas de Tierras Altas. Y una de mis últimas visitas fue a la de la Soledad de Carrascosa de la Sierra, donde coincidí con el que entonces era su mayordomo, Benito Romero Heras, que aún mantenía la tradición de la rama materna de su familia (los Heras) de tener siempre encendida la candela de la ermita. A Benito debo algunos de los datos que aquí se cuentan.

Esta Soledad se localiza inmediata al casco urbano de Carrascosa, aunque independiente de él, en la salida oriental del pueblo, muy próxima a la carretera que se dirige hacia Pobar. Mantiene por tanto las constantes de las ermitas modernas, como los humilladeros, emplazadas en el espacio suburbano junto a una entrada/salida de la localidad.

 

Estamos ante una pequeña y coqueta ermita de planta
rectangular con cabecera en el este y acceso por el oeste, de cara al pueblo, visible éste desde el amplio porche abierto que la precede. Esta estructura de capilla y porche se levanta con piedra trabada con barro, alzado que remata en una cubierta a cuatro aguas apoyada en un alero realizado con el habitual juego tradicional de ladrillo y teja, que al interior soporta un artesonado de madera contemporáneo. También de ladrillo es la pequeña espadaña rematada en arco que corona por el exterior el eje de la cubierta y que acoge un pequeño campanil o esquila.


 

El porche de entrada está abierto por un gran arco de medio punto dovelado, ligeramente rebajado. El pavimento de este zaguán es un precioso empedrado tradicional a base de pequeños cantos de río que conforman geométricos. En todo el contorno, adosados a la pared, poyos de asiento de largos maderos rodean el porche, salvo en el espacio de la puerta que da entrada a la capilla, cuyo vano delimitan también dovelas de piedra, acceso cerrado arriba por un nuevo arco de medio punto.


 

Se entra a la capilla por el oeste, una puerta de madera de dos hojas verticales cada una con su correspondiente ventanuco. Tiene el piso embaldosado y las paredes revocadas y encaladas. En el este el altar, en el que apoya un pequeño retablo con hornacina central que preside la Virgen, protegida por una cristalera. En los laterales norte y sur, centradas y simétricas, sendas hornacinas, y dos más, menores, en las esquinas sudeste y noroeste. A la entrada una pila de agua benditera tallada en piedra y decorada en su frente por una cruz griega enmarcada en un rombo. No es éste el único grabado, en ciertas dovelas se tallaron también, aunque de forma un tanto improvisada, algunas cruces, como las tres de un calvario a la entrada de la capilla.

 


También se puede ver una cruz en el campanil de la espadaña, fabricado en 1856 según reza en la inscripción localizada en su parte superior, sobre la cruz, que se completa con la Sagrada Familia: IHS MARIA Y JOSE ANO 1856. Fuera ya de la ermita, A unos 20 o 25 metros al sur, en un muro que cierra el solar donde se ubica el edificio, hay una gran piedra con una perforación central que fijaba una cruz de madera, hoy perdida.


Es la Soledad de Carrascosa de la Sierra una ermita viva y cuidada. Como la candela siempre encendida que mantienen los Heras, nunca falta alguna flor en las hornacinas o sobre el altar, siendo varios los momentos del año en los que los vecinos del pueblo se acercan a la ermita llevados por la devoción unos y todos por la tradición. Así, el Jueves Santo hay procesión presidida por la Virgen desde la ermita a la iglesia, donde duerme esa noche volviendo a la ermita al día siguiente. También hay procesiones para la Bendición de Campos en la Cruz de Mayo y el 13 de junio, día de San Antonio. No faltan en las fiestas locales, como la de San Juan Bautista, día en que se hacían dos roscos de harina y huevo que debían ser de una arroba, y se comían en la ermita. Y el día de la Virgen del Rosario que celebran el primer domingo de octubre. Especial colorido tiene la bendición del Corpus, cuando se pone una enramada desde la iglesia hasta la ermita decorándose todo el frente del pórtico de la ermita.

 

Color y tradición para esta sencilla ermita de construcción parece que reciente, fruto, como la mayoría de humilladeros inmediatos a los pueblos, de la devoción popular y que no suelen trascender en antigüedad mucho más allá del siglo XVIII.



Idoubeda oros 2021 etnografía: Eva GV, Maricruz GC, Eduardo AP.

Para esta entrada: Eva (dibujos AutoCAD), Eduardo (texto y fotos).

 

© idoubeda 2021





domingo, 2 de mayo de 2021

EL CRISTO DE VALDECANTOS (II)

 

Hace once años que describíamos y escribíamos, un tanto pesimistas, nuestras impresiones sobre el entonces presente y el futuro de la ermita de El Cristo de Valdecantos. Aunque ya estaba en un estado próximo a la ruina, aún se podía apreciar íntegra su estructura y buena parte de los elementos básicos que la conformaban: un pequeño edificio ordenado en capilla y porche de acceso con cubierta a cuatro aguas y doble puerta gemela para la capilla que tenía en el norte el altar coronado por una hornacina.

Para triste consuelo de los que hemos seguido su estado, la ermita se ha ido manteniendo en pie año tras año gracias a los refuerzos que se iban colocando para que no se viniesen abajo elementos básicos de su estructura como el gran vano que daba acceso al porche, coronado por un precioso arco rebajado. Desde este otoño, por iniciativa del Ayuntamiento de Santa Cruz y con la buena mano de Jordi, se comenzó su restauración. Con el principio de la primavera la obra se ha dado por concluida. Ahora sí, podemos decir que El Cristo de Valdecantos luce su viejo brillo de refugio religioso a la entrada del pueblo, un clásico humilladero de nuestra arquitectura tradicional que no se ha perdido en el olvido de las cosas que la velocidad de los tiempos deja aparcadas en el arcén de lo inútil.

Y sí, la obra ha respetado la esencia y el ambiente evocador de los siglos de plenitud que vivió la vieja construcción tradicional... el porche abierto con sendos poyos de asiento laterales para descanso de los transeúntes, el acceso a la capilla con doble puerta geminada, y la cabecera con altar coronado por una hornacina. Sólo echamos en falta la complicada recreación del singular arco rebajado del porche, caso único en los humilladeros contemporáneos (siglos XVII-XVIII), que ha sido sustituido por el más convencional arco de medio punto que, en cualquier caso, en nada desmerece a la obra original.
El trabajo de rehabilitación ha permitido además descubrir algunos detalles solapados de la construcción original, como el gran bloque de piedra que sirve de umbral en el porche o el fino empedrado de la capilla, que deja en el suelo un rebaje en arco ante las puertas para que éstas pudiesen abrirse hacia adentro. Pero, sobre todo, el detalle más clarificador de los gustos y usos de la época, es la utilización del ladrillo tradicional para hacer el arco de medio punto que corona cada puerta de la capilla, y que estaba oculto bajo el grueso revoque que cubría por el interior y el exterior la pared.

La rehabilitación se ha hecho con el esmero del respeto a la obra tradicional, adaptada con mejoras que faciliten potenciales usos, como baldosas en la superficie superior de los poyos de asiento laterales del porche y sobre el altar. La cubierta con soporte de madera respetando la caída a cuatro aguas, y el revoque rugoso de color crema mantienen la esencia de la estructura y el ambiente interior. Un pasito más el de El Cristo de Valdecantos para mantener el equilibrio entre el pasado y presente de nuestros paisajes rurales, un valor que es preciso respetar y, lo que es deseable y aún mejor, cuidar.


Idoubeda oros 2021 etnografía: Maricruz GC, Eduardo AP.
Para esta entrada: Eduardo (documentación, texto e imágenes).

                                                                                           © idoubeda 2021

lunes, 8 de marzo de 2021

SAN GREGORIO (CARRASCOSA DE LA SIERRA)



Un viejo camino parte de Carrascosa dirección norte salvando a su salida el río Chico; es este camino el trayecto más corto para llegar a Castilfrío y el usado también para ir a Aldealices antes de disponer de carretera. No es extraño por tanto la existencia de un lugar sagrado en su recorrido, la ermita de San Gregorio, a poco más de 300 m del pueblo, bien visible en medio de las cuestas y rellanos cerealistas de las laderas meridionales de la Sierra.


Mucho ha cambiado la ermita desde que afrontamos este trabajo hace una década y, todo hay que decirlo, ha sido para bien. De tener un edificio con el encanto de esas románticas ruinas devoradas en buena parte por la broza y la vegetación, a encontrarnos con su estructura restaurada y rehabilitada con el buen criterio deseable para todos los edificios singulares de nuestra arquitectura tradicional.

San Gregorio 2011

Tiene la ermita planta rectangular, con cabecera en el nordeste y acceso por el sudeste. Alcanza una longitud de casi 17 m por 7 de anchura y una altura en el presbiterio de 4 metros. Una de las singularidades de la ermita es su cabecera poligonal de tres caras (medio hexágono) siendo la central el testero plano. En el interior, la cabecera singular coincide con el presbiterio siendo el resto oratorio, todo el largo de la nave. 

San Gregorio 2016
San Gregorio 2016

En el interior un arco de medio punto separa la cabecera del sector de fieles, con cubierta abovedada realizada con ladrillo que al exterior se cubre con teja cayendo a tres aguas, tantas como caras del testero. En las cornisas alero con juego de teja y ladrillo tradicional. La cubierta de la nave occidental (el oratorio en planta), perdida en nuestras visitas de 2011, se ha reconstruido recientemente a dos aguas, con teja exterior y alero imitando el original de ladrillo y teja como en la cabecera.

San Gregorio 2020

El alzado de las paredes es de piedra trabada con barro, que en las esquinas y en los marcos de los vanos están bien careadas cuando no labradas. En sus paredes sólo dos pequeños vanos, ambos abocinados y enrejados, uno da luz al presbiterio desde su cara sur, otro al oratorio desde el sudoeste. Sobre este último vano, en el ángulo que deja la caída a dos aguas de la cubierta, las reformas recientes han recreado un pequeño rosetón.

El acceso se colocó en el lado largo soleado, el sudoeste, dando entrada al oratorio. La puerta es adintelada, con la travesera imitando un ligerísimo arco rebajado. Uno de los sillares de la jamba derecha incluye un grabado reciente, poco más de medio siglo:

S M / [---?] / JHP A 16 DE SE[-] / 1967

Dibujo en vano
Una de las sorpresas más agradables que nos ha deparado la rehabilitación de la ermita ha sido el descubrir el solado: un precioso empedrado con pequeñas piedras de río colocadas de canto y dibujando una especie de zigzag que desde la trasera del oratorio avanza hacia el presbiterio en tramos de medio metro separados por una línea de piedras, vertical ésta al largo del oratorio. En las paredes aún se podía ver hace diez años restos del revoque que recubría la piedra, enlucido de cal, que en el presbiterio, en torno a los vanos y en el techo, estaba decorado con pintura, líneas de color marrón-vinoso. En la cabecera se conserva la hornacina y hace diez años aún pudimos ver algunas improntas del retablo de madera.

San Gregorio 2018

Según nos comentaron en las entrevistas de hace una década, la ermita siempre se recordaba en ruinas, aunque hace medio siglo parece que conservaba el tejado del oratorio. Este tejado, hoy reconstruido a dos aguas, parece que en el pasado tuvo caída a tres, siendo la tercera la del lado noroeste, frente recreado hoy con un pequeño rosetón. En la iglesia de Carrascosa, dedicada a San Juan, hay unas reliquias de San Gregorio Magno y, según nos afirmaron, hubo también un retablo cubierto por un lienzo de San Gregorio. Son éstos datos que remiten al santo de nuestra ermita, de la que solo se recuerda como acto de culto el acudir el Jueves Santo a rezar un responso.

Las características de la ermita y algunos de sus elementos constructivos remiten a una cronología moderna, aunque reconociendo la reutilización de algunos de sus buenos sillares que tuvieron que pertenecer a una obra previa. La revisión de los materiales cerámicos aparecidos en su entorno no permiten ampliar dicha cronología, aunque sí han posibilitado sumar un nuevo yacimiento prehistórico asociable en principio a las gentes que tuvieron como referente funerario el dolmen de la Tejera, situado a la vista, sobre las primeras estribaciones de la Sierra. En el entorno labrado de la ermita pudimos ver cerámicas al mano prehistóricas, algunos sílex y un par de fragmentos de sendos molinos barquiformes.

San Gregorio 2021

Idoubeda oros 2021 etnografía: Maricruz GC, Eduardo AP.
Para esta entrada: Eva GV (dibujos autocad), Eduardo (documentación, texto e imágenes).

                                                                                           © idoubeda 2021