Siguiendo nuestro recorrido aguas abajo del Alhama, dejamos atrás el parcelario de Pobar para entrar en el de Villarraso. Está el pueblo sobre una vaguada de su margen izquierda, el barranco de Prado Muño, elevado y alejado más de un kilómetro de las barranqueras del río, en un entorno de cuestas y rellanos cerealistas salpicados de manchas de encinas.
La ermita de la Virgen de Belén se localiza a poco más de medio kilómetro al norte del pueblo, al otro lado del lecho del Prado Muño, sobre un camino tradicional casi olvidado que se dirige hacia
Fuentes de Magaña. Dicen que antaño el camino en su tramo hasta la ermita estaba pavimentado. Se asocia la Virgen de Belén a un enigmático despoblado del que no se conoce documentación aunque el topónimo es elocuente, La Casa Vieja.
Se emplaza sobre un cerrete perfectamente visible desde el entorno, asentada en la ladera sur, de cara al pueblo. Tiene planta rectangular de nave única, con cabecera en el este y acceso por mediodía. Adosada a la pared sur tiene una estructura cuadrangular que en origen pudo servir de sacristía aunque en las ruinas actuales aparece tapiada, sin acceso desde el interior.
La nave parece que tuvo cubierta a tres aguas, con estructura de madera asentada sobre tres arcos fajones de medio punto que al exterior soportan otros tantos contrafuertes y al interior pilastras. Tanto el presbiterio como el oratorio se revocaron y enlucieron. Aún se conserva parte del estucado que en las paredes dibuja figuras geométricas y ovas en relieve en la cornisa interior. Todos los vanos se abrieron en la pared sur, dos ventanucos, uno de ellos abocinado, y el acceso, que se hace mediante
puerta dovelada con arco de medio punto rebajado. Sobre la clave e inserta sobre un círculo en relieve y a compás, una cruz patada. Remata la pared oeste una sencilla espadaña. Hemos localizado en la ermita dos inscripciones. Una, situada en el exterior, junto a la entrada, remite a una persona de la que solo hemos podido descifrar un apellido, PÉREZ. La segunda parece fechar la barroca estructura de la ermita: AÑO DE 1701. Se grabó en el interior, sobre los sillares de uno de los arcos fajones, cara a poniente.

Es la Virgen de Belén patrona de Villarraso y su imagen se conserva en la iglesia local, una virgen a la que se dan una especial devoción y cuidados. No puede decirse lo mismo de la ermita, en ruina desde hace décadas. Sin cubierta, con parte de los muros caídos y la espadaña deformada, entre las piedras de lo que fueron paredes, entre zarzas y ortigas es fácil imaginar el plácido hogar de arañas, víboras y otros insectos y reptiles. Con todo no ha caído totalmente en el olvido; aún se oyen entre sus piedras ciertos latidos que evocan el viejo lugar sagrado: en lo alto del cerrete, siguiendo unos 50m por el camino, un pequeño túmulo de piedras coronado con flores recuerda que allí descansan pensamientos y sentimientos de devotos a esta Virgen de Villarraso.
Idoubeda oros 2011 etnografía: Nuria MM., Manuel CD., Eduardo AP.
Para esta entrada: Nuria (dibujos autoCAD), Eduardo (texto y fotos)
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