Situada unas decenas de metros al sur del camino, hoy pista de tierra, tiene a su espalda (norte) un pequeño rellano cerealista justo antes de ascenderse los repechos meridionales de El Cayo, e inmediatas por el sur las laderas descendentes hacia el lecho del Linares. A poniente una vaguada y un antiguo despoblado, Abrigaño. G. Martínez Díez relaciona la ermita de Santa Eulalia con Abrigaño, es decir, cree que antes que ermita fue la iglesia de esta aldea.
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| Ruina de la ermita hasta hace un lustro |
Salvo el recuerdo y algunos derrumbes de piedras, poco o nada queda de Abrigaño y de la que pudo ser su iglesia/ermita. Hasta hace cinco años aún era visible su planta rectangular, a nivel de cimientos, con cabecera semicircular en el este y parece que acceso por el sur. Hace un lustro se igualó todo el entorno para su aprovechamiento agrícola, depositándose el escombro de la adecuación de la parcela sobre lo que fueron sus cimientos. Es lo que ahora puede verse, una gran montonera de piedras en medio de un campo dedicado al laboreo agrícola. Este arrasamiento del terreno ha permitido, triste consuelo, ampliar algunos datos sobre la ermita y alguna información añadida sobre un pasado mucho más lejano.
Los materiales más lejanos en el tiempo aparecen al este, ya en el parcelario de El Collado: contados sílex, sin duda útiles, escasísimos fragmentos de cerámica realizada a mano así como tres molinos barquiformes que remiten a tiempos anteriores a los celtibéricos. De esta época puede ser también este tipo de molino y algunos finos fragmentos cerámicos, ya realizados a torno, con su característico tono oxidante y sus fondos rehundidos, umbilicados. Muy abundantes son los restos cerámicos de época medieval, que son los que deben asociarse a la plenitud de la vida de la ermita de Santa Olalla; entre las formas reconocibles ollitas y alguna jarra. Fragmentos de piedra toba, usuales en las construcciones religiosas de la comarca durante la plenitud del medievo vuelven a incidir en esta cronología.
No hemos visto imagen alguna en los pueblos del entorno, Oncala y El Collado, que pueda asociarse a esta santa mártir, aunque sí coincide su iconografía con la patrona de El Collado, Santa Marina. Con la palma, símbolo del martirio, y un libro en la mano se representa a ambas. Dos tradiciones hay para Santa Eulalia, una la sitúa en Barcino (Barcelona), la otra en Emérita Augusta (Mérida). En ambas se trata de una joven y tenaz adolescente que es martirizada por no renunciar a su fe cuando tenía en torno a 13 años... corrían los tiempos del emperador Diocleciano, a principios del siglo IV.
Idoubeda oros 2014 etnografía: Maricruz GC, Manuel CD, Eduardo AP
Para esta entrada: Manuel (análisis cerámicos), Eduardo (texto y fotos)
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