viernes, 29 de octubre de 2010

ERMITAS EN MONTE REAL Y LA VILLA: SAN PRUDENCIO



Vamos a cerrar el recorrido por las ermitas de la cuenca del Cidacos moviéndonos por la frontera norte provincial. La muga discurre en altura por Monte Real con su fondo de valle meridional regado por el Ostaza; dejado el Ostaza a la altura de Vellosillo se llega a la villa por un barranco con categoría de río, el Masas. Sobrepasada Yanguas se alcanza el Cidacos y entramos en sus barranqueras anuncio ya de La Rioja. Al norte el Camero Viejo del río Leza y Tierra de Enciso proyectan una misma tradición cultural basada en el ganado ovino y hoy repartida entre dos administraciones autonómicas.

Diustes es el pueblo más alto del río Ostaza, también llamado Riniegra o Reinaragre. Situado en la base del circo que capta las fuentes del río, es la última aldea de Tierra de Yanguas antes de remontar la Sierra para trasponer a los Cameros. En esta dirección sale un rancio vial llamado 'camino real'. Ascendiendo por él, a poco más de 200m del pueblo e inmediato al mismo por el norte están los derrumbes de la ermita de San Prudencio.

Poco puede apuntarse sobre la estructura de la ermita excepto las evidencias obvias de que se utilizó la piedra en su alzado y que estuvo cubierta de teja. Tal y como delatan los derrumbes parece que el conjunto tuvo planta rectangular próxima a la cuadrada con orientación norte-sur. La cabecera estaría en el norte y el acceso se haría por el sur, de cara al camino. La ermita ha sido desmantelada íntegramente. Parece que hasta la práctica despoblación de Diustes hace medio siglo, era obligación del pueblo mantener una candela continuamente encendida, reponsabilidad que era asumida por todos los vecinos a ronda. Para mantenerla subía una persona de cada casa a reo.

Cuentan que vivió San Prudencio allá por el siglo VI. Nacido en Álava vino a Soria en su juventud donde fue discípulo de San Saturio. Viajó después por Calahorra y Tarazona, donde fue obispo. Está vinculado a los Cameros viejos como evangelizador; en aquellos siglos parece que la idolatría estaba todavía presente especialmente en el interior de la sierra, siendo Prudencio uno de los motores de la definitiva cristianización. Reflejo de aquella actividad en el Camero Viejo es un santuario, hoy en ruinas, situado en las inmediaciones de Clavijo, y quizás también esta modesta ermita de Diustes.

Idoubeda oros 2010 etnografía: Nuria MM., Cristina AP., Manuel CD., Enrique BC., Eduardo AP.
Para esta entrada: Eduardo (texto y fotos)




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