viernes, 5 de noviembre de 2010

ERMITAS EN MONTE REAL Y LA VILLA: LA SOLEDAD DE DIUSTES


La advocación mariana a la Virgen de la Soledad es la más abundante en el Cidacos soriano, vimos hace unas semanas la de La Cuesta, toca hoy la ermita de la Soledad de Diustes. Decían Andrés y Postigo a propósito de estas soledades que se ubicaban en el borde de un camino o paseo, incluso en lugares apartados, donde la Virgen llora en soledad la muerte de su hijo.


La Soledad de Diustes está a la salida del pueblo, siguiendo la llamada Calle Real que se proyecta allende la última casa en lo que es su principal vía de comunicación, la que lleva a la Villa, Yanguas. Situada en la margen izquierda del Ostaza, se eleva unas decenas de metros sobre el lecho, del que dista poco más de 100m. En la otra margen, la derecha, el Hayedo de Diustes-Camporredondo muestra un paisaje de excepcional colorido en otoño y frescura en primavera o verano; no en vano junto con la otra vertiente de Pinoso (Santa Cruz de Yanguas) estamos en un espacio de la red natura 2000, los únicos lugares de Tierras Altas que cuentan con las dos figuras comunitarias de protección medioambiental , LIC (lugar de interés comunitario) y ZEPA (zona de especial protección para las aves).

Tiene la ermita casi perfecta orientación norte-sur, con cabecera en el norte. La planta del conjunto es rectangular y se estructura en una capilla también rectangular a la que se accede por dos puertas gemelas precedidas de un porche abierto al sur. Tuvo cubierta a cuatro aguas, más rebajada y larga al sur para cubrir el porche, y alero con el tradicional juego de teja y ladrillo. Se trata por tanto del orden habitual de las ermitas comarcales, que parece proliferan entre los siglos XVII y XVIII, con diversas remodelaciones y arreglos posteriores.

La fábrica de capilla y porche es de piedra, que se recubre y enluce con cal. Ambas tuvieron el suelo empedrado con pequeños cantos rodados. La capilla tiene sobre el altar de la cabecera una hornacina adintelada en la que estaba la Virgen. Excepcional es la existencia de una hornacina lateral en la pared oeste de las mismas características que la de la cabecera. Comunicando capilla y porche dos robustas puertas gemelas rematadas en arco de medio punto dovelado. Arriba entre ambas un pequeño rosetón con eje y radios de hierro. Excepcional es también el trabajo en madera que decora el acceso al porche: una estructura adintelada con madera recubierta de estuco que deja caer y ver un elegante artesonado central.

Según nos contaban en el pueblo, esta ermita cobraba protagonismo durante Semana Santa y en su festividad, el 3 de octubre. En Semana Santa se iba en procesión con dos pasos por la noche, el 'Cirineo' y la Cruz. Dicen que acudían los pastores y se iluminaban con antorchas. En su festividad del 3 de octubre también se sacaba en procesión, subastándose las andas al salir de la ermita. Se proseguía en procesión hasta la iglesia de Diustes donde se repetía la subasta para entrar. Una semana después volvía a haber procesión para devolverla a la ermita. Cuentan Andrés y Postigo que en paralelo a esta procesión de la Virgen se hacía otra más 'profana' con una oveja y los mozos del pueblo como protagonistas; finalizaba la 'procesión' de mozos llegados al barrio de arriba donde se recitaba un sermón jocoso tras lo cual la oveja les servía de banquete.

Hoy es esta soledad una de las ermitas comarcales mejor cuidadas, perfectamente encalada y limpia, con la capilla cerrada bajo llave aunque con el porche abierto desde donde se puede disfrutar sentado en los poyos laterales de madera de una sobrebia visión del hayedo.

Idoubeda oros 2010 etnografía: Nuria MM., Cristina AP., Manuel CD., Enrique BC., Eduardo AP.
Para esta entrada: Nuria (dibujos autoCAD), Eduardo (texto y fotos)

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