sábado, 15 de enero de 2011

ERMITAS EN MONTE REAL Y LA VILLA: LA SOLEDAD DE LA VEGA



Dos ermitas faltan para completar el inventario de la cuenca del Cidacos, ambas en el tortuoso recorrido que hace el río una vez pasada la Villa, las barranqueras que anuncian la entrada a La Rioja. Se sitúan las dos en un mismo barranco de su margen izquierda, el de San Cabrás o San Caprasio, torrente con nombre de cierto pedigrí arqueológico y también advocación de una de las ermitas, la situada sobre el punto donde suma sus aguas al Cidacos.

Tratamos aquí la otra, próxima al pueblo de La Vega, donde nace el torrente. Es La Vega despoblado desde los años setenta aunque siempre ha mantenido algunas casas abiertas en el periodo estival, viviendas habitables y cada vez más restauradas que van aumentando con los años gracias al empuje de los hijos del lugar. Para acceder a la ermita, una nueva Soledad, hay que tomar el viejo camino hacia la Villa. Como es normativo en todas las soledades comarcales se encuentra próxima al pueblo, junto a un camino tradicional, en este caso a unos 300m por el que conduce a Yanguas.

Su distribución es la normativa en las ermitas comarcales del XVII-XVIII, planta rectangular con capilla más o menos cuadrada precedida de un pequeño porche de acceso con sendos poyos de asiento laterales. La mayor particularidad de esta soledad es su pequeño tamaño, lo que condiciona que su cubierta sea a dos aguas y que entre porche y capilla el tránsito se haga mediante una única puerta. La cabecera está en el noroeste y la entrada en el sudeste, de cara a los transeúntes que desde Yanguas llegan a La Vega. En la cabecera un altar coronado por la hornacina que cobija a la Virgen. El suelo está empedrado con cantos de río muy menudos.


Es La Soledad de La Vega una modestísima ermita que los hijos del lugar han convertido en un punto de encuentro religioso y social, especialmente el día de la festividad local. Ante la ruina de su iglesia con la consiguiente "huida" de su patrono San Andrés y otros santos a la iglesia del pueblo de al lado optaron por mantener adecentada su pequeña ermita, símbolo del cariño que sienten por su origen. El resultado es una diminuta pero coqueta construcción, totalmente encalada tanto al exterior como al interior, con un acceso al porche enrejado y embellecido con flores siempre frescas, un ejemplo de cuidado y empeño en mantener viva una aldea de las profundidades montañosas del Sistema Ibérico a la que aún no ha llegado el asfalto; quizás por ello parece seguir dormida en un tiempo que no es éste.


Idoubeda oros 2011 etnografía: Nuria MM., Cristina AP., Manuel CD., Eduardo AP.
Para esta entrada: Cristina (dibujos autoCAD), Eduardo (texto y fotos)

copyright idoubeda 2011

2 comentarios:

  1. Ya está bien de decir que La Vega es un despoblado, NO, no está despoblado. La Vega es un pueblo vivo con vecinos permanentes incluidos niños, empadronados, podríamos ser más si tuviésemos servicios. Además hay 25 casas rehabilitadas y acondicionadas que pasan abiertas largas temporadas a lo largo del año, no sólo en verano. Mi hijo está bautizado en la Ermita de La Soledad el 24/06/1995 ha sido, hasta el momento, el único bautizo que se ha hecho en la ermita y hacía 25 años del último bautizo en La Vega, que se realizó en la iglesia del pueblo.

    El gran problema de La Vega y sus vecinos es que lamentablemente pertenecemos al municipio de Yanguas, y el alcalde José Rico, hombre sin escrúpulos donde los haya, conocedor de la población existente, no vela ni por la seguridad de los vecinos ni dota de servicios mínimos de luz, agua y alcantarillado, a pesar de solicitárselo en innumerables ocasiones. Tenemos casas derrumbadas en las calles, tenemos una ganadería de vacas campando a sus anchas por las calles (llenas de excrementos, con el riesgo de enfermedad que ello conlleva)...Hace dos años ocurrió un terrible accidente a un vecino que pudo costarle la vida, ya que al no disponer de alumbrado público, pisó mal y cayó golpeándose con un derrumbe de unas casas, pensamos entonces que las autoridades tomarían cartas en el asunto, porque se levantó atestado del accidente y la ambulancia tuvo problemas para llegar al pueblo, ya que el acceso es una pista forestal en muy mal estado, pero aquel suceso ha sido borrado del mapa, cuando se pregunta al alcalde por el asunto, simplemente dice "eso no ha pasado" y por favor, insisto hay un atestado de la Guardia Civil. ¿Tiene que pasar una desgracia para que se tomen decisiones? ¡Es vergonzoso!

    En la misma situación se encuentra Vellosillo, ya que pertenece a Yanguas. Y en referencia a Camporedondo está igualmente poblado, aunque en este caso pertenecen al municipio de Villar del Río con un alcalde responsable, que a pesar de tener menos vecinos que La Vega, disfrutan de todos los servicios mínimos.

    En cuanto al texto "Nada hemos conseguido saber de forma oral de esta misteriosa ermita que según algunas fuentes se ubicó en el parcelario de Camporredondo y según otras en el de Vellosillo. La razón está seguramente en que ambos pueblos, a pesar de contar con alguna de sus casas rehabilitadas, se encuentran de hecho despoblados y la posibilidad de encontrar en nuestras visitas a gente mayor que nos informase de sus recuerdos ha sido prácticamente nula".

    Decir que están despoblados por no encontrar gente durante vuestras visitas es un error malintencionado del que os ha informado, en esto pueblos no vive gente mayor durante el año, por que las comunicaciones y servicios básicos son escasos, la gente que vivimos habitualmente, somos gente joven, que pasamos fuera gran parte del día trabajando, que es muy distinto.

    A menudo vemos en los medios de comunicación, el ansia de los ayuntamientos por atraer población estable a sus municipios, pero la realidad es otra bien distinta. Es triste que quieras echar raíces en un precioso pueblo como es La Vega, que quieras mantenerlo vivo y conservado para que no se pierda su historia y que por todos lados te pongan trabas, pero seguiremos insistiendo, porque SOMOS VECINOS DE LA VEGA, el comentario de algunos “cada uno vive donde quiere y no por ello tiene derecho a servicios” es del todo fuera de lugar y querer justificar por todos los medios que está despoblado, cuando no es cierto, es ruin.

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  2. Estimado vecino de La Vega,
    gracias por haber leído nuestro trabajo. Estamos de acuerdo en que es un poco injusto denominar como despoblados a pueblos que están recuperando sus casas y que vuelven a habitarse toda o buena parte del año; casos muy parecidos al vuestro con tantas o más dificultades de acceso son los de Armejún, Villarijo... Es encomiable el trabajo que están haciendo las asociaciones de amigos e hijos de estos pueblos. Me das pie a poner un ejemplo, paradigma de lo que es tirar "p'alante" a veces con la ayuda del ayuntamiento, otras por su propia cuenta: Sarnago. Formalmente despoblado desde los años 60, creo que pasa ya de la docena de empadronados siendo un pueblo "despoblado" com más actividad que buena parte de los "poblados" oficiales. Detrás de esta actividad siempre hay individuos que quieren a su pueblo, sea por raíces, la mayoría, pero también por adopción. No sé si conoces la actividad de Sarnago, si no es así te recomiendo que te pongas en contacto con ellos.
    Por lo que toca al proyecto de investigación idoubeda oros me comprometo a volver a La Vega este verano, tengo en el tintero hablar de algunas cosillas más de ese rincón tan atractivo de nuestro valle.

    Saludos y a tu disposición
    Eduardo
    Proyecto idoubeda

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